Presentación

Sitio de Teorías y Prácticas de la Comunicación III – Cátedra Caletti – Facultad de Ciencias Sociales – UBA

Plan general de la materia (2° cuatrimestre – 2014)

El programa de la materia aborda una serie de núcleos problemáticos relevantes para la investigación de la producción social de las significaciones, especialmente cuando de lo que se trata es de interrogar su politicidad. En este sentido, se recogerán algunos aportes teóricos que permiten pensar los procesos comunicacionales en sus determinaciones sociales y eficacia histórica; es decir, considerando su inscripción en el marco del horizonte amplio de la vida social y la transformación histórica. No obstante, esto no supone el abandono de la problemática del sujeto y la subjetividad, sino su reproblematización en relación con la producción de significaciones y la política.

Con este objetivo como vértebra general, el programa despliega algunos núcleos que van desde la elaboración marxista del problema de la ideología hacia formas teóricas que, herederas de éste, ensanchan su campo a partir de la incorporación de preguntas por los vínculos entre determinación y producción de significaciones; las tensiones entre lo imaginario y lo verdadero, algunos modos de entender lo objetivo y las configuraciones subjetivas que participan de la reproducción o transformación de las relaciones sociales, etc. El despliegue de la problemática de la ideología que se organiza con los aportes teóricos del marxismo y el psicoanálisis, se abre a una serie de nuevos o renovados interrogantes a partir de articulación con el campo de problemas del discurso. Éste, por su parte se vuelve un terreno atravesado por el conflicto, susceptible de ser interrogado en virtud de la politicidad que le es inherente y de sus consecuencias prácticas en los procesos sociales y políticos.

El programa apunta de este modo a construir una matriz de categorías y problemas que componen -grosso modo- una manera de interrogar procesos sociales concretos en su dimensión comunicacional, haciendo lugar simultáneamente a las preguntas por las condiciones históricas y las implicaciones subjetivas.

Se trata así de incorporar algunos elementos que, retomando discusiones clásicas de las ciencias sociales (tales como las que distinguen lo subjetivo y lo objetivo; lo universal y lo singular, lo necesario y lo contingente), permitan revisar sus supuestos y alcances, de modo de disponer de una serie de herramientas para un análisis más complejo y rico de la vida social, en nuestra incumbencia comunicacional y nuestras preocupaciones políticas.

El plan general de trabajo se organiza, así, en cuatro unidades.

Primera Parte

  • 1º Unidad: las coordenadas del problema marxista de la ideología, la lectura althusseriana de Marx, antihumanismo y antihistoricismo. Ideología y determinaciones materiales.
  • 2º Unidad: el problema de la determinación para pensar la eficacia social de las representaciones sociales y las vivencias subjetivas. Interpelación ideológica De la crítica ideológica al análisis del discurso.

Segunda Parte

  • 3º Unidad: la deconstrucción derrideana y las críticas al esencialismo; la problematización de la noción de estructura como apertura del campo discursivo. La revisión de la producción de las significaciones desde el psicoanálisis lacaniano. Discurso e historia: análisis arqueológico.
  • 4° Unidad: Las tensiones entre ideología y política. Las consecuencias teóricas del concepto de discurso. El sujeto como posición discursiva, el sujeto como configuración simbólica e imaginaria, el sujeto como irrupción contingente.

    El campo que dibujan las relaciones entre estos núcleos es muy amplio y no se trata de abarcarlo en toda su extensión: por el contrario, se buscará apenas introducir y propiciar algunas reflexiones teóricas allí donde, a veces, suele predominar la categorización clisé, inmovilizada por usos estereotípicos sobre ciertos términos clave (por ejemplo, lo ideológico).

    Se sobreentiende que, en todos los casos, los estudiantes han tenido, en las materias previas a Comunicación III, algún nivel o tipo de contacto con los textos o con las cuestiones a abordar. Esta «plataforma de partida» es bienvenida aún cuando implique, en alguna circunstancia, una reiteración bibliográfica relativamente pequeña, porque de lo que se trata es de producir una nueva lectura.

    Los objetivos pedagógicos apuntan al ejercicio en un distanciamiento crítico de los textos, asumidos como fuente para una reflexión y elaboración de una lectura personal, fundada en los textos y argumentada a partir de ellos. El énfasis del trabajo durante la cursada está puesto en el ejercicio de una reflexión de ribetes teóricos sobre problemas que se sitúan hoy en una cierta frontera de la teoría de lo social y cultural. Esto, antes de suponer un “teoricismo” que renuncia a la investigación sobre realidades cercanas y procesos concretos, apunta en cambio a ofrecer un primer peldaño firme para la elaboración de preguntas claras y teóricamente informadas, sin las cuales todo abordaje de materiales empíricos resulta vago y conduce más a la celebración de los propios prejuicios que a la producción de conocimiento. En este sentido, el programa y el dispositivo general de trabajo propuesto por la materia se ofrece como el territorio para una experiencia de investigación por parte de los estudiantes, lo que supone la ponderación de sus posibilidades heurísticas, sus limitaciones teóricas o metodológicas y sus formas de interrogar.

    En cuanto a los objetivos de carácter conceptual, el propio esquema de contenidos los expone: se intenta poner en discusión una porción del arco de tradiciones y vertientes cuyos entrecruzamientos han resultado especialmente fecundos en el debate de los últimos 40 años, pero que retoman problemas de larguísima data. Tal vez, tras ellos, se problematiza una de las ambigüedades más resistentes de la teoría social en el presente, la que permite hablar a un tiempo de

    a) la construcción social de las subjetividades, y

    b) la responsabilidad de las subjetividades en la institución de lo social.

    Como se comprenderá rápidamente, esta ambigüedad recorre por entero el esqueleto de la problemática comunicacional y abre un rico arco de posibilidades analíticas en relación con la producción social de significaciones y la politicidad que le es inherente.

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